La fe: un regalo muy valioso
LA ESENCIA DE LA FE
Una definición de fe: ¿Qué definición de fe encontramos en la Biblia? (Heb. 11:1, 6).
Nota: En realidad tener fe es tener la plena seguridad de que Dios tiene poder para guardarnos de hacer lo malo. Tener fe es confiar y descansar en Dios, sabiendo que él producirá en nosotros “tanto el querer como el hacer por su buena voluntad” (Fil. 2:13). Tener fe es confiar en nuestro Padre amante y poner nuestras vidas en sus manos. Por tanto, la fe no consiste en el mero reconocimiento de la existencia de Dios, ya que se nos dice que los demonios “creen y tiemblan” (Stg. 2:19).
Una definición práctica de fe: ¿Cuáles son las características de la verdadera fe? (Mt. 8:5-13).
Nota: La verdadera fe bíblica que Jesús elogió está libre de egoísmo. El centurión se preocupó por su siervo. En aquella época las gentes del imperio romano consideraban a los siervos como seres inferiores a los animales, pero este centurión romano sentía un gran aprecio por su criado que estaba enfermo. La segunda característica esencial de la verdadera fe es la humildad: “Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo”. Esta es la humildad sincera que viene como resultado de un sentimiento de indignidad y de una justa apreciación del carácter de Dios. Esa fe solidaria y humilde que cree en el poder de la Palabra es una fe invencible.
Es un regalo de Dios: ¿Puede el hombre por sí mismo tener la fe bíblica? (Ro. 12:3).
Nota: La fe es un regalo de Dios. Tan sólo hay que pedirla para que nos sea otorgada amplia y generosamente.
LA FE Y LA SALVACIÓN
El origen de la fe: ¿Quién es el autor de la fe? (Heb. 12:2).
Nota: Jesús no es sólo el Autor de la fe, sino también su consumador. En su vida se desarrolló plenamente la fe y, al mismo tiempo, su vida fue una demostración práctica de lo que la verdadera fe hace en todo aquel que la recibe y la guarda.
Poca o mucha fe: ¿Cuánta fe recibimos de Dios? (Ap. 14:12; Ef. 4:7).
Nota: Todos hemos recibido gracia y fe “conforme a la medida del don de Cristo”, y puesto que el regalo es para todos igual, ya que que Cristo se dio y murió por todos, absolutamente todos recibimos la misma medida: la fe de Jesús, la misma fe que él desarrolló y perfeccionó en esta tierra. No existe tal cosa como “fe débil”, ya que a todos se nos da la fe de Jesús. La cuestión es que voy a hacer con semejante fe: puedo desarrollarla y fortalecerla, y en ese caso seré fuerte en la fe o puedo anularla y empobrecerla, y en ese caso seré débil en la fe. Mi fe puede ser una fe viva y activa o puede ser una fe muerta y pasiva. Romanos 10:17 da la receta para fortalecer nuestra fe.
El medio de nuestra salvación: ¿Cómo somos salvos? (Jn. 3:16; Ef. 2:8; Ro. 3:28).
Nota: La fe es el medio o el instrumento que Dios nos da para que podamos aferrarnos a nuestro Salvador. Es, asimismo, el medio por el cual podemos llegar a relacionarnos con él sin verlo físicamente, pero contemplándole por la fe (Heb. 11:27; Jn. 20:29).
La fe en acción: ¿Qué hace la fe en aquel que la recibe? (Gá. 5:6; Stg. 2:18, 26).
Nota: La verdadera fe siempre es activa y nos conduce a la obediencia. La fe genuina otorgada por Dios hace posible que podamos cumplir con la voluntad de Dios.
RESULTADOS DE LA FE
- Justicia: 2ª Co. 5:21; Ro. 3:21-26.
Nota: El hombre pecador no tiene, estadísticamente hablando, ni un 1% de justicia, porque es 100% injusto. Pero Jesús que tiene 100% de justicia porque es justo, nos hace justos, y no al 50% o al 75% sino al 100%. Y todo por la fe. Así es si lo así lo crees.
- Paz: Ro. 5:1.
Nota: Justificados pues por la fe, es decir, dependiendo totalmente de la Palabra de Dios, la cual dice que nos perdona, tenemos paz para con Dios, es decir, estamos en plena armonía con Dios y con su Voluntad.
- Victoria: 1ª Jn. 5:4; 1ª P. 5:8-9.
Nota: Por medio de una fe viva y activa rompemos las cadenas que nos atan al mundo y a lo mundanal.
- Salvación: Lc. 18:8; Ap. 14:12.
Nota: La fe, que es dada generosamente y en abundancia a todo aquel que la pide, es, por desgracia, un bien escaso en esta época consumista.